Rodolfo Riani rompió el silencio y se refirió públicamente a la polémica generada en torno a su designación en un cargo público, decisión que finalmente no prosperó pese —según afirmó— a contar con un fuerte respaldo social y de los propios funcionarios de Casa Abierta.
En diálogo con la prensa, Riani defendió su gestión y recordó que durante los cinco años de trabajo el espacio funcionó con total apertura. “Casa Abierta siempre estuvo abierta a la prensa y a la población. El trabajo fue visible y reconocido”, sostuvo, subrayando que se trató de su primer empleo público y que siempre actuó con compromiso y responsabilidad.
El dirigente aseguró que su nombramiento fue formal y debidamente documentado, y cuestionó la intervención política posterior. “Fui nombrado desde Casa de Gobierno. Lo que vino después fue una decisión de la mesa política, que terminó cortando los derechos de un trabajador por su forma de pensar”, denunció.
Riani afirmó que el único argumento esgrimido en su contra fue su postura crítica hacia la izquierda, algo que consideró inadmisible en democracia. “La política siempre fue confrontación de ideas. El Frente Amplio criticó durante años a los partidos tradicionales y nadie se escandalizó por eso”, remarcó.
El tono se volvió más duro cuando se refirió a declaraciones que, según dijo, lo vinculan con la dictadura y el Plan Cóndor. “Eso es grave y roza los derechos humanos. Yo fui parte de la lucha por la recuperación de la democracia desde el Partido Colorado. Me parece que se extralimitaron”, expresó.
Finalmente, Riani lamentó la falta de respaldo público de sectores políticos que, en privado, reconocieron su labor. “Muchos me dicen que el trabajo fue bueno, que se ayudó a la gente, pero hay un silencio muy grande. Nadie se movió. Eso es lo que más llama la atención”, concluyó.